Más chistes de animales
Una hormiga se está arreglando mucho, peinándose y maquillándose. Otra hormiga le pregunta por qué. "Es que a mediodía, en la obra, he oído decir que van a levantar una grúa."
Un joven va a pedirle al cura que rece por su perro recién fallecido para que vaya al cielo. El cura, molesto, le dice que los perros no tienen alma. El joven responde: "Vaya, pues entonces no le diré que le iba a dejar mil euros a la parroquia por la misa."
Un elefante y una hormiga llegan al Registro Civil para casarse. El paquidermo, tímido, le dice al juez: "Nos queremos casar." Y la hormiga lo interrumpe, ofendida: "¿Nos queremos? ¡Nos tenemos que casar, que ya sabes cómo estoy!"
Tres ratas están en un bar. La rata americana presume de saltar trampas y esquivar venenos con acrobacias imposibles. Le preguntan a la última, más pequeña, qué hace ella para sobrevivir: "Yo me como al gato."
Un labriego va al veterinario: "Mi burro está muy alicaído y no se mueve." "Tome estos dos supositorios: el blanco seguramente le hará efecto, pero si hace falta, póngale el negro, que es más fuerte."
Un tipo entra en un bar con un pulpo y dice que su pulpo puede tocar cualquier instrumento musical. Todos se ríen, hasta que el pulpo coge una gaita y, tras un minuto sin sacarle sonido, alguien grita: "¡En cuanto averigüe dónde tiene que soplar, seguro que toca genial!"