Más chistes malos
Había un hombre tan, pero tan flaco, que lavaba las mangueras por dentro.
Había un niño tan feo, tan feo, pero tan feo, que cuando nació el doctor lo lanzó al techo y le dijo a la madre: "Si se queda pegado en el techo es un tumor, y si vuela es un murciélago."
Érase una vez un loco, pero tan loco, que fue a meterse al manicomio él solo. Érase una vez una casita tan chiquita, pero tan chiquita, que cuando entraba la luz del sol se tenía que salir la gente.
Esta es una familia tan pobre que cuando entras a su casa y pisas una colilla, la madre pregunta: "¿Quién ha apagado la calefacción?"
La mujer le dice a su esposo: "¿Supiste lo que le pasó a mi madre? ¿Me estás escuchando?" Y va y le apaga la televisión. "¡Elige la televisión o yo!" Y el esposo responde: "¿Qué canal?"
Había un perro que se llamaba Confite: se metió debajo de la cama y se lo comieron las hormigas.