Más chistes malos
Había un hombre tan, pero tan flaco, que lavaba las mangueras por dentro.
Esta es una familia tan pobre que cuando entras a su casa y pisas una colilla, la madre pregunta: "¿Quién ha apagado la calefacción?"
La mujer le dice a su esposo: "¿Supiste lo que le pasó a mi madre? ¿Me estás escuchando?" Y va y le apaga la televisión. "¡Elige la televisión o yo!" Y el esposo responde: "¿Qué canal?"
Había un perro que se llamaba Confite: se metió debajo de la cama y se lo comieron las hormigas.
Un tipo tan, pero tan alto, que se tropezó un lunes y cayó el domingo.
Era tan honrado que cuando encontró un trabajo, lo devolvió.