Más chistes de lepe y pueblos
Un lepero se compra un Mercedes y se deja las llaves dentro. Su mujer le va guiando paso a paso con un alambre y un lazo hasta que él, exasperado, le grita: — ¡Claro, tú desde dentro del coche lo ves todo muy fácil!
Un lepero se confiesa: — Padre, he tocado a mi novia por encima de la camiseta. — ¿Y por debajo no? — No, padre. — Pues es la misma penitencia, así que la próxima vez tócala por debajo.
— ¿Es cierto que en la India el hombre no conoce a su esposa hasta que se casan? — No hagas caso, eso pasa en todas partes.
— Mi mujer y yo llevamos veinte años felizmente casados. — ¿Cómo lo consiguen? — Nos vemos poco, ella trabaja de día y yo de noche.
Unos de Lepe van a una tienda a comprar unos zapatos de cocodrilo de 200 euros. Deciden ir al Nilo a cazarlos ellos mismos y, tras casi dos mil cocodrilos cazados sin éxito, dicen: — Cazamos un par más y si no tienen zapatos tampoco, lo dejamos, ¿no?
Aterrizan dos marcianos en la Tierra en casa de uno de Lepe. Llaman a la puerta: — ¿Quién es? — Venimos de Marte. — ¿De Marte de quién?