Más chistes de lepe y pueblos
Un lepero le dice a otro que no riegue el jardín porque llueve a cántaros: — No seas vago, hombre, aquí tienes un paraguas.
— Oye, ¿a qué te dedicas? — Tengo una granja con 10.000 palomas. — ¿Mensajeras? — No, no te exagero nada.
Dos leperos vuelven de cazar patos sin haber cazado ninguno: — ¿Y eso? — Es que no conseguimos tirar el perro lo suficientemente alto.
Dos leperos van al médico y ven un cartel: «Consulta de 4 a 7». Uno le dice al otro: — Solo somos dos, vamos a buscar otra pareja de enfermos.
Un lepero, sobre su hermano madrileño recién instalado: — Me llamo Bartolo, pero me gusta que me llamen Bartolomé. Y el lepero responde: — Pues yo me llamo Paco y me gusta que me llamen Pacomé.
Un padre y su hijo de Lepe miran al cielo: — Papá, ¿qué está más lejos, Córdoba (o Cuenca) o la Luna? — Calla, tonto… ¿tú ves Córdoba desde aquí?