Más chistes de lepe y pueblos
Un lepero se va a comer a un restaurante, pide pollo asado y le encanta. Llama al camarero: — ¿Cómo preparan el pollo? — No hacemos nada especial, solo les decimos que van a morir.
Un lepero va al cine y la chica de la taquilla le dice que es la quinta vez que compra su entrada. Él responde: — Es que el de la puerta me la rompe.
Un lepero en el dentista: — ¿Duele sacarse una muela? — No, con anestesia. — ¡Ah, menos mal! Creí que tenía que sacármela yo mismo.
Un lepero compra una bici: — ¿Qué velocidad tiene? — Depende de cuánto pedalees. — Ah, yo creí que venía con turbo.
— Mamá, en el cole me llaman feo. — Hijo, lo importante es la belleza interior. — Pues dicen que ni por dentro…
Un lepero en un concurso: — Dígame un río. — El Amazonas. — ¿Y otro? — ¡El de mi calle cuando llueve!